jueves, 15 de noviembre de 2018

¿TE PREOCUPA QUE TU HIJO BABEE DE MANERA EXCESIVA?

Durante el primer año de vida es frecuente y totalmente normal que los niños babeen tanto de día como de noche, ya que es una acción normal que corresponde a la aparición de la dentición y que se irá atenuando a medida que el niño se acerque a los dos años. Durante este tiempo, la saliva excesiva tendrá un papel protector calmando y curando las encías contra las rozaduras provocadas por los dientes que están empezando a salir. El babeo incontrolado del bebé puede deberse a la falta de control de la cabeza y el tronco al tragar de forma adecuada. Pero si esta costumbre se mantiene por más tiempo es posible que tengamos que preguntarnos ¿por qué mi hijo sigue babeando tanto?, ¿qué podemos hacer en estos casos? 


Una vez pasada la etapa de la dentición en los niños, cuando la saliva rebosa más allá de sus labios, se le escapa de la boca de manera involuntaria, con bastante frecuencia y es incapaz de controlarla, lo llamamos sialorrea. Por otro lado, el babeo incontrolado provoca problemas en la alimentación y en el lenguaje oral. 

  • ¿Por qué se produce el babeo excesivo en niños o niñas una vez pasado la etapa de la dentición? 
La etiología de esta situación se debe a varias causas que son las siguientes: el babeo puede estar asociado a parálisis cerebral infantil, discapacidad intelectual, distrofia muscular, hipotonía y/o respiración bucal. 


- Una de ellas es que el niño o niña presente un sellado labial incompleto (el niño o niña no cierra los labios en su totalidad y se produce el escape de saliva). Los niños y niñas con problemas en el babeo, suelen tener la boca abierta. 



- El niño puede presentar los laterales de la lengua sobre la arcada dentaria inferior haciendo más fácil la salida de saliva.



- También puede ocurrir que presente dificultades para realizar movimientos con sus labios, lengua, mandíbula (puede ser síntoma de otras alteraciones relacionadas como la deglución atípica, en la cual ya os hablamos de ello en otro post anterior).



- Además de todo lo expuesto anteriormente puede ser debido a alteraciones orgánicas, problemas de sensibilidad, tono muscular, distrofia muscular, hipotonía y/o respiración bucal. Pero sin lugar a dudas, hay ciertas patologías donde la Sialorrea está más presente, como por ejemplo pacientes de Parálisis cerebral, pacientes con algún síndrome o niños con lesiones del nervio facial.


  • ¿Qué factores se relacionan con el babeo en niños?

El problema no es tanto la cantidad de saliva producida como incapacidad para retenerla y tragarla debido a factores como: 



- Falta de control de la cabeza y el tronco. 
- Boca abierta permanentemente (por respiración bucal y/o maloclusión dental). 
- Escaso control y tono labial. 
- Dificultades en la movilidad lingual. 
- Macroglosia 
- Problemas de deglución (ineficaz o poco frecuente) 
- Debe haber estabilidad de las mandíbulas y que los labios permanezcan sellados. 
- Incoordinación de la lengua para tragar. 
- Que el niño o niña presente sensibilidad alrededor de la boca que no provoca el reflejo de deglución. 

  •  ¿Qué tipo de estrategias ayudan a los niños a controlar el babeo? 

- Recuérdale a tu hijo o hija que debe cerrar la boca y tragar la saliva. Le ayudará a darse cuenta de la necesidad de tragar. 
- Desde casa podéis reforzar la musculatura de los labios utilizando una pajita para beber líquidos y también bebidas espesas (como helados o batidos). Esta tarea le ayudará a practicar y ejercitarse en absorber y tragar. 
- Colócale a tu hijo o hija una pequeña cantidad de gelatina seca, una cucharadita de natillas o un trocito de manzana entre el labio inferior y los dientes para que se lo saque de allí, lo mastique y lo trague. Contribuirá a que mejore el tono muscular y se incremente la sensibilidad en esa zona de la boca. Ponle en los labios crema de chocolate (Nocilla o Nutella), nata o crema de cacahuete y anímalo a lamerla. Fortalecerá la musculatura dentro y fuera de la boca. 
- Podéis jugar con vuestros hijos e hijas soplando pelotas de pin-pon o de algodón encima de una mesa, soplar para que haga pompas de jabón, soplar pitos y silbato y cualquier otro ejercicio que mejore la movilidad de los músculos de la boca, labios y lengua. 
- Un aspecto muy importante que hay que realizar desde casa es comer alimentos con diferentes temperaturas, sabores y texturas para que aumente la estimulación sensorial dentro de la boca (como un helado o una sopa tibia). Además de ello comer bocadillos para que la masticación se ejercite.


- Masajea la boca de tu hijo antes de comer para ayudarle a mejorar las sensaciones dentro y fuera de la boca. 

  • ¿Qué tipo de tratamiento se debería realizar para corregir el babeo?

La intervención varía de un niño a otro. En muchos casos, y dependiendo de factores como la etiología y la severidad, no hay un tratamiento totalmente efectivo y suelen combinarse varios. Es importante recalcar que tanto la motivación como la capacidad cognitiva del niño influyen en la intervención. Entre los diferentes tratamientos encontramos los siguientes: 



- Tratamiento logopédico: El trabajo se centra en los órganos bucofonatorios y en las funciones orofaciales (succión, respiración, masticación y/o deglución). Para ello aplicaremos diferentes técnicas y ejercicios como son los siguientes: 



          1. Control postural y cefálico 
          2. Intervención en las funciones orofaciales 
          3. Ejercicios de motricidad y tonicidad 
          4. Técnicas para mejorar la sensibilidad oral 



- Tratamiento ortodóncico: Está indicado en los casos en los que hay maloclusión dental. 



- Abordaje conductual: Enseñaremos al niño a reconocer la sensación de humedad y/o a que sea capaz de bien tragar más frecuentemente o bien limpiarse la saliva del labio o de la barbilla. Podemos utilizar diversas técnicas y materiales para ello. Hablamos de: refuerzos, recordatorios orales, recordatorios visuales (pegatinas, gestos, etc.). Es necesario programar los momentos en los que esta tarea se va a llevar a cabo (durante todo el día, en horas determinadas, etc.) y los lugares (en casa, colegio, etc.) puesto que esta tarea conlleva que el adulto esté pendiente del niño en todo momento. 



- Tratamientos médicos: Utilizar fármacos, aplicación de toxina botulínica en las glándulas salivales, tratamiento quirúrgico. 



Para terminar recuerda que todos los niños y niñas son diferentes y algunos babean más que otros. Si te inquieta el babeo excesivo de tu hijo o hija, consulta al logopeda, este profesional te aconsejará en el tratamiento adecuado que haya que realizar, ya que un niño o niña que presente babeo excesivo presentará dificultades tanto en el aspecto físico, en el plano educativo y en el plano psicosocial. 






Loreto Delgado
Logopeda
CIVET