lunes, 2 de octubre de 2017

DIEZ AÑOS CRECIENDO JUNTOS


En septiembre de 2007 la ilusión y la vocación por ayudar a los niños con parálisis cerebral y a sus familias, desembocaron en la inauguración de un sueño que se había venido fraguando durante bastante tiempo. Así nació CIVET hace ya... ¡diez años! Resulta tópico decir que el tiempo pasa muy rápido... cuando puede que sólo sea que se nos hace corto. Y si bien a veces desgasta, nuestro paso por él nos va edificando, nos modela, nos da forma sin remedio.

Aquí más que en ningún otro sitio, los días se convierten en sinónimo de un crecimiento visible: algunos de los niños que empezaron con nosotros una década atrás son ya adultos, chicos y chicas con sus ilusiones, sus miedos, sus esperanzas, sus barbas... sus vidas; los bebés de los primeros años son ahora niños y niñas divertidos, adorables y adorados, pelín mimados (cierto), agotadores (más cierto aún); las mamás y papás que llegaron jóvenes y lozanos, se han ido doctorando con honores en esto de ser madres y padres sin manual de instrucciones ni libro en el que reclamar, aprendiendo a ser profesores muy particulares, cantantes a jornada completa, trabajadores sociales a tiempo parcial, chóferes incansables, enfermeros de bata de boatiné, arreglasillas, circólogos, exploradores del ciberespacio, potenciales homicidas de esos pesados de los cantajuegos...; otros aún andan por los primeros cursos de esta carrera, pero todos apuntan maneras desde el principio.

En estos años han sido muchos los niños, muchos los profesionales, muchas las familias que han pasado parte de sus vidas en las salas de CIVET y en la cafetería de Paco. Empezamos con poco más de sesenta metros cuadrados. Hoy disfrutamos de tres centros distintos en Mairena del Aljarafe, dedicados cada uno a distintas especialidades: fisioterapia y terapia ocupacional, logopedia, neuropsicología y psicología,... y de una pequeña extensión en el extrarradio, allá por Jerez. Más de una decena de profesionales tratamos de disfrutar cada día de nuestro trabajo, de llevarnos bien, de hacer mejor al otro, de comprendernos aunque no siempre nos entendamos, de convertir CIVET en nuestra segunda casa, por momentos en la primera. Y confían en nosotros alrededor de ciento cincuenta familias por las que tratamos de esforzarnos cada día para no defraudarlas, lo que no siempre resulta fácil.

Estos diez primeros años de vida de CIVET están sujetados por mucho trabajo, construidos con ilusión por muchas horas de estudio meditando en cómo hacerlo mejor, por errores, por esperanzas y decepciones, por lágrimas por los que ya no podrán volver, por berrinches y preocupaciones, por mucho humor, sudor, amor,...
Acaban de comenzar nuestros segundos diez años en los que, en el fondo, sólo aspiramos a que podamos seguir creciendo juntos.

Muchas gracias a los que de una manera u otra habéis hecho posible todo este tiempo.


Con todo nuestro cariño 
Macarena y Daniel,

en nombre de todo nuestro
 equipo profesional 



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